"En ese momento o nunca"

A veces ponemos (pongo) todo el interés del mundo en leer o escuchar lo que dicen aquéllos que hablan desde la experiencia, el conocimiento (erudición) e incluso la grandilocuencia. La sorpresa surge cuando sin buscarlo, de pasada y donde menos lo esperas te llega una reflexión de tal calado que no dejas de pensar en ello hasta hacerla tuya.
Aunque no textual, éste fue el comentario:
Convencido de que nunca es tarde, resulta que lo es; que todo tiene su momento, y si lo encuentras después (no porque no lo hayas visto antes, sino porque lo descubriste después) ya es tarde por mucho que pongas los medios para evitarlo.
Se hace carne eso de que todo tiene su momento, pero literalmente: o es en ese momento o nunca. Y aunque te reveles con rabia ante ello, has de aprenderlo con fuego para aceptarlo.