Acerca de "el animal moribundo", Jonh Self

Me encanta hablar con él, nuestras conversaciones sobre cualquier tema divino o humano –preferiblemente sobre cine, filosofía y literatura- son siempre un aliciente, la oportunidad para aprender algo nuevo y una magnífica ocasión para reír con su sempiterno sentido del humor, tan especial como inteligente, tan absurdo como audaz.
Independiente, autosuficiente, agudo, perspicaz, ingenioso. Su compañía es un regalo. Es noble. No juzga.
Será un magnífico psicólogo. Es intuitivo, sutil, poco convencional, tremendamente adaptable, comprensivo y tiene una enorme capacidad de seducción. Sabrá penetrar en el alma de quien él quiera. Así lo veo yo…

Aunque podría llenar folios acerca de él, no escribiré más pues recuerdo cómo, citando a Shakespeare, me previno en una ocasión de que “la brevedad es el alma del ingenio”.)